Origen del proyecto
MuleTrace nació de una pregunta incómoda: por qué las redes de cuentas mula seguían operando con perfiles biométricos que ya habían sido marcados en otro banco. La respuesta estaba en la falta de señales compartidas en el momento de la ordenación. Empezamos a construir el motor desde ahí, no desde un catálogo de funciones.
Equipo fundador, 2021
Con quién trabajamos
Nuestros interlocutores habituales son analistas de fraude, responsables de cumplimiento y equipos de ingeniería de datos. Rara vez hablamos con áreas de marketing. Eso define el tono: lenguaje técnico cuando hace falta, sin adornos, y con la suficiente paciencia para explicar por qué un umbral se calibra distinto en banca retail que en banca corporativa.
Perfil de cliente habitual
Cómo tomamos decisiones
Antes de añadir una señal al modelo, pedimos verla en producción con datos reales y con su tasa de falsos positivos medida por segmento. Si una regla bloquea cuentas nómina legítimas, no entra, aunque mejore el recall. Preferimos un sistema que el equipo de fraude pueda defender ante una reclamación antes que uno que solo luzca bien en una demo.
Principio operativo
Lo que no hacemos
No vendemos scoring genérico ni prometemos detección perfecta. Tampoco desplegamos modelos que no puedan auditarse: cada decisión tiene que poder reconstruirse con las señales que la dispararon. Si un cliente pide una caja negra, no es nuestro proyecto.
Límites explícitos
Dónde estamos
Operamos desde Barrio Islas Malvinas, Santiago del Estero, con un equipo distribuido que cubre despliegues en varias zonas horarias. La cercanía con equipos de operaciones locales nos ayuda a entender cómo se comporta el fraude cuando cambian los horarios de acreditación o aparecen nuevas ventanas de liquidación.
Base operativa